ü Modelo didáctico basado en TIC´s
El papel de la Didáctica y
la Tecnología Educativa
Si nuestro propósito recae
en el análisis didáctico de los procesos de enseñanza que utilizan las TIC como
herramientas de transmisión, no podemos perder los referentes epistemológicos
que nos orientan hacia cómo debe realizarse el proceso educativo.
La incorporación de las TIC
como mediador del proceso de aprendizaje nos lleva a valorar y a reflexionar
sobre la eficacia de la enseñanza. La didáctica se ha constituido como el
ámbito de organización de las reglas de método para hacer que la enseñanza sea
eficaz. Quizás sea esa una de las razones de asimilación con el “cómo” de la
enseñanza, cuestión que ha llevado al solapamiento de ésta con la cuestión
metodológica, un aspecto de la didáctica que ha sido escasamente abordado en
los últimos años.
Didáctica y Tecnología
Educativa
La temática que nos ocupa
precisa de un marco teórico que nos aporte el contexto de análisis del papel
que el desarrollo tecnológico y sus repercusiones. Es más, requiere un
conocimiento que, centrándonos en el mundo educativo, nos ayude a valorar y
reflexionar sobre el papel de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación en el acto didáctico. Delimitado el campo de actuación de la
Didáctica, nos centramos ahora en presentar los vínculos y relaciones que ésta
establece con la Tecnología Educativa. Nos parece interesante en este punto
hacer un paréntesis y aclarar, desde un principio, la relación que en nuestro
caso asentamos entre términos como la Tecnología Educativa y las Nuevas
Tecnologías.
Autores como Rodríguez
Diéguez (1990) o Pascual (2001) ya han analizado esta posición, que nos lleva
más allá y nos obliga, incluso, a plantearnos dudas sobre las funciones del
maestro, del pedagogo y de otros profesionales de la educación desde sus
ámbitos de actuación. Este campo de estudio, enfocado hacia los medios como
instrumentos, presenta dos proyecciones:
El análisis de los medios y
su desarrollo como objeto de estudio y conocimiento. En tanto a la integración
en el “vitae” de la enseñanza en general y de la formación del profesor en
particular, de contenidos referentes a la cultura tecnológica.
La consideración de los
medios como herramientas que facilitan la generación de situaciones de
enseñanza-aprendizaje y al desarrollo personal de quienes participan en ellas,
lo cual implica incidir en su selección, uso y evaluación.
Y es a partir de este
enfoque desde el cual partiremos, considerando nuestra acción centrada
precisamente en la incidencia de estos medios en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, en tanto que elementos del modelo didáctico mediador.
Tecnología
Difícil es constatar una
acción sin encontrar, de una manera u otra, algún aspecto o elemento
relacionado con la tecnología, en cualquiera de sus formas de presentación. Y
es más, el rápido avance de la ciencia y los incesantes cambios acelerados que
se suceden en nuestro ámbito de acción nos recuerdan que ésta se ha convertido
en un elemento inseparable a nosotros y que de él depende, en muchos casos, su
acomodación. De este modo, la educación, incapaz de resistir al impacto de la
tecnología, adopta este término en dos de sus facetas:
- La incorporación de los
beneficios que supone el convertir el proceso educativo en una tarea racional,
sistemática y eficaz.
- La necesidad de preparar a
los educandos para una vida donde la tecnología existe de manera inequívoca.
Antes de adentrarnos en el
análisis del concepto de Tecnología Educativa, es importante considerar la
tecnología como concepto genérico y las conexiones de éste con la técnica y la
ciencia. Iniciándonos en la conceptualización de tecnología, Bunge (1980)
establece como necesario una inequívoca distinción entre técnica y tecnología.
Mientras que la primera se relaciona con habilidades prácticas vinculadas a
procesos artesanales, la tecnología supone una sistematización, basada en
conceptos científicos; la ciencia aporta formas de saber y la tecnología
proporciona formas de hacer.
Resulta incuestionable que
“desde la mañana a la noche, casi todo lo que hacemos, tememos o deseamos es
posible gracias a la moderna ciencia y tecnología” (González, López y Luján,
1.996:19). No obstante, con respecto a las tecnologías, no es válido el
argumento de que ya están arraigadas en la sociedad para justificar su uso,
pues supone pasar del “es” al “debe ser”. “Se trata de tecnologías fuertemente
atrincheradas en nuestra sociedad, en nuestro sistema socioeconómico y la
organización de nuestras vidas y, de este modo, parecen escapar a nuestra
capacidad de elección y control. Sin embargo, una evaluación temprana y la
monitorización del desarrollo de nuevas tecnologías, así como la promoción de
la participación pública en tal control, puede contribuir a prevenir ese
atrincheramiento y sus efectos negativos” (González, López y Luján, 1996:23).
El concepto de tecnología ha
evolucionado a lo largo de la historia y incidentemente en el transcurso del
siglo pasado, fruto de los continuos cambios culturales, económicos y sociales
que de manera directa han influido en la calidad de vida, en la transformación
del trabajo, en la comunicación y el ocio, entre otros.
Tecnología educativa
Existe una disparidad de
criterios en torno al campo que le corresponde a la Tecnología Educativa,
aspecto que aborda diferentes significados al término en cuestión y diversas
posturas de trabajo.
Mottet (1983, citado por
Martínez, 1996) diferenciaba tres significados distintos de Tecnología
Educativa:
a) Tecnología en la
Educación. Una Tecnología Educativa que se refiere al diseño de diversos
útiles, documentos y soportes materiales a utilizar por profesores y alumnos
con fines pedagógicos. Se trata de un aspecto de utilización de la enseñanza
que une los medios audiovisuales con otros diseños pedagógicos existentes.
b) Tecnología de la
Educación. En este segundo tipo, afincado como un planteamiento sistémico, se
entiende como una tecnología de la organización educativa, donde se estudia las
diferentes maneras de ajustar, organizar y ensamblar los medios del sistema
educativo para lograr los objetivos previstos de la mejor manera posible. c) La
educación es en sí misma una tecnología. Aquí, en un tercer tipo se aborda la
Tecnología Educativa como una acción pedagógica que considera la tecnología
dentro de los procesos de aprendizaje cuando los medios se presentan, de manera
organizada, al servicio de la enseñanza.
DEPARTAMENT DE PEDAGOGÍA, formación
basada en las Tecnologías de la Información y Comunicación: Análisis didáctico
del proceso de enseñanza-aprendizaje, Manuel Fandos Garrido, Tarragona, octubre
de 2003
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